Otro accidente ferroviario: los recortes matan
Expresamos nuestra solidaridad con las víctimas, pero hay que pedir responsabilidades, y aplicar medidas para evitar accidentes futuros
http://informacionobrera.org/wp-content/uploads/2026/10/IO_Accident-ferroviario-28-10-26.pdf
Un nuevo accidente en la vía del Ave de Andalucía ha dejado decenas de muertos. Un tren ha embestido por detrás a otro que estaba parado en la vía. A falta de conocer las causas –se habla de un fallo humano, pero hay tecnología que debía haber evitado el accidente- hay que señalar la multiplicación de averías y accidentes en la red ferroviaria, tanto en la convencional como en la alta velocidad.
Esta sucesión de accidentes tiene una causa: la caída general de la inversión en infraestructuras, y en infraestructuras ferroviarias en particular.
Desde 2010, todos los gobiernos, de uno u otro signo (Zapatero, Rajoy y Pedro Sánchez) han recortado la inversión en infraestructuras, tanto de nueva creación como su mantenimiento. Bajó cerca de un 60% respecto a los niveles de 2009 (pasando de picos superiores a los 20.000 millones de euros anuales a situarse en torno a 16.114 millones de euros en 2025). No es de extrañar que las carreteras se caigan a pedazos, que se multipliquen los problemas en los ferrocarriles, y que no hay obras hidráulicas que eviten inundaciones.
La inversión pública crece un 9,1% en 2025, pero el peso de las infraestructuras en la misma cae al 38% en los últimos cinco años, el menor desde 1995. Aunque haya crecido en los últimos cinco años impulsada por los fondos Next Generation UE -tras permanecer en niveles muy bajos entre 2012 y 2020-, sigue alejada de las cifras máximas de inversión de los años finales del boom inmobiliario. En concreto, la inversión pública en España se ha situado en 37.177 millones de euros en 2025, un 9,1% más en términos reales que el año anterior, pero todavía un 34% por debajo de su nivel de 2009.
Tres tipos de infraestructuras —ferroviarias, viarias, hidráulicas— concentran el 73,5% de la inversión total en infraestructuras, y han sufrido una caída conjunta en euros constantes del 62,5%, desde el máximo de inversión alcanzado en 2009.
Los ferrocarriles han sidoel sector más afectado; la inversión en infraestructuras ferroviarias ha caído un 66,7% respecto al pico de 2009, situándose en 4.589 millones de euros en 2025. Es decir, se ha reducido dos tercios desde entonces. De ahí la multiplicación de averías en las cercanías, media distancia y alta velocidad. En esta última hubo un grave accidente en Adamuz el 18 de enero de 2026, con 46 fallecidos y152 heridos. La semana pasada una máquina de Ave salió ardiendo.
Los recortes tienen consecuencias. Los dos gravísimos accidentes en la vía del AVE de Andalucía son la demostración de que los recortes matan.
¿Es que no hay dinero para inversiones en infraestructuras? ¡Claro que lo hay! Sin ir más lejos, el gasto militar de España se ha triplicado desde 2018 (cuando se situaba en unos 11.000 millones de euros) hasta alcanzar cerca de los 35.000 millones de euros previstos por la OTAN. Esos 24.000 millones de más dan para muchas inversiones, en vivienda, en servicios públicos, en infraestructuras.
El nuevo gobierno debe comprometerse a reducir al gasto militar y destinar ese dinero a las necesidades sociales.
¡Gastos militares para vivienda, escuelas, hospitales e inversión pública!
La inversión pública crece un 9,1% en 2025, pero el peso de las infraestructuras en la misma cae al 38% en los últimos cinco años, el menor desde 1995. Aunque haya crecido en los últimos cinco años impulsada por los fondos Next Generation UE -tras permanecer en niveles muy bajos entre 2012 y 2020-, sigue alejada de las cifras máximas de inversión de los años finales del boom inmobiliario. En concreto, la inversión pública en España se ha situado en 37.177 millones de euros en 2025, un 9,1% más en términos reales que el año anterior, pero todavía un 34% por debajo de su nivel de 2009.
Tres tipos de infraestructuras —ferroviarias, viarias, hidráulicas— concentran el 73,5% de la inversión total en infraestructuras, y han sufrido una caída conjunta en euros constantes del 62,5%, desde el máximo de inversión alcanzado en 2009.
En la evolución de la inversión en infraestructuras desde 2009 se observan dos grandes periodos. Uno inicial de brusca caída, marcado por la Gran Recesión, y otro, a partir de 2014, cuando comienza la recuperación de la crisis y se frena el descenso de la inversión. Sin embargo, en este segundo periodo la inversión se ha mantenido en niveles tan bajos que en algunos años no ha sido suficiente para cubrir la depreciación de las infraestructuras y garantizar su mantenimiento.






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