LA ESENCIA DEL IMPERIALISMO: LA GUERRA

Publicado el por A.T.

Categoría: Actualidad Internacional

El 7 de octubre de 2023 se abrió una nueva etapa del intento de liquidación del pueblo palestino, obstáculo central del intento de reordenar todo el Medio Oriente en torno a Israel, vasallo principal del imperialismo norteamericano en la región. Hoy el genocidio sigue, acrecentado por la limpieza étnica en Cisjordania. Pero la resistencia del pueblo palestino, entre otras cuestiones, muestra que este «reordenamiento » es una quimera.  Tienen que ir más lejos y más fuerte: la guerra abierta contra la nación iraní iniciada el 1 de marzo, y de nuevo la invasión del Líbano confirman que el imperialismo no puede abrir ninguna salida de estabilización ni de paz. Necesita la guerra como único recurso real de que dispone. 

La misma política para todos los continentes 

Hace solo unos meses Trump desenterraba o actualizaba la Doctrina Monroe, intervenía militarmente en Venezuela para someter a todo el país, raptando a Maduro y Celia, y poner su gobierno bajo tutela. Después aislaba aún más a Cuba y amenazaba con intervenir. Un mensaje para todo el continente y, en particular, contra la población norteamericana, empezando por la población inmigrante, que es casi mayoritaria en múltiples estados del país, como California. Trump solo tiene una política: la amenaza, la agresión, la invasión… 

Sería largo citar todos los escenarios abiertos simultáneamente en todos los continentes. Pero en lo que nos concierne más directamente, Europa. Cuando la mayoría de la población, tanto rusa como ucraniana, solo aspira  a la paz, los Gobiernos europeos reunidos hace quince días en Múnich aceptan el dictado de Trump: 90.000 millones más para la guerra. Guerra que se inició por responsabilidad de Putin y la OTAN y que ahora solo sirve a las oligarquías de estos dos países y a los intereses económicos de los Estados Unidos. 

Los Gobiernos europeos, incapaces de defender los intereses de sus propias burguesías, solo tienen una política: aceptar el chantaje de Trump. Incluso ante la agresión contra Irán, nadie les consultó y sin embargo acudieron a  «ayudar» a Trump. Y a aceptar, como hizo patéticamente el canciller Mertz, los  ataques a Sánchez por parte de Trump, constatando que las instituciones europeas, la Unión Europea solo son instrumentos sometidos al imperialismo y contrarios  a los intereses de los pueblos y naciones europeas. 

Una guerra a todos los niveles 

Decía el general prusiano Carl Von Clausewitz que «la guerra es la continuidad de la política por otros medios», premisa que se cumple en las condiciones actuales de la descomposición del sistema de producción capitalista.  

Trump es muy consciente de que en los 14 meses transcurridos de mandato ni ha industrializado el país, ni vencido la inflación, ni beneficiado de los aranceles… De hecho la población ha pagado el 90% del costo de ellos; el 50% de la población está en el umbral de pobreza y su popularidad está en mínimos, como demuestran las sucesivas elecciones parciales y la quiebra de las instituciones. 

Y, enfrentado a una competencia creciente en el mercado mundial, busca con la guerra hacer frente a China o a los cobardes competidores europeos. Recordemos que el 90% de las exportaciones del petróleo iraní y el 80% del venezolano iban para China. La guerra al servicio entre otras cosas de la guerra comercial. 

No se trata ni de democracia ni de paz  

La caída de la URSS en 1990/91 quebró el orden de 1945 y, con ello, el llamado «derecho internacional». Desde entonces y con la primera intervención contra Iraq en 1991, este derecho fue crecientemente vulnerado hasta llegar al límite actual, cuando nuestros «demócratas» niegan incluso el «derecho a defenderse» (artículo 51 de la Carta de la ONU). 

Lo más patético es que en los países europeos los Gobiernos responden aumentado los gastos militares y ello en detrimento del «estado del bienestar». Incluso en España, donde el Gobierno ha relanzado el «No a la Guerra», quizás olvidando la carga que ello conlleva, se han triplicado desde 2015 estos gastos. 

La única salida es la revuelta de los pueblos  

Sería ilusorio pensar que ante la fuerza militar del imperialismo la resistencia armada puede abrir una salida. Sin dejar de contemplarla, no hay que olvidar que el elemento esencial de la derrota del imperialismo en Vietnam fue la masiva oposición de la población norteamericana- 

Hoy el 75% de esta población está en contra de la agresión a Irán. Este sábado 7 de marzo hay manifestaciones en todas las ciudades de los Estados Unidos. Manifestaciones organizadas por una amplia coalición de fuerzas políticas, sindicales y populares. Bueno es de saber que una delegación representativa de estas fuerzas estará en el Mitin de Londres contra la Guerra  el 20 de junio. 

Al tiempo que crece la marcha a la guerra y al autoritarismo, crece la resistencia. Las fuerzas están en todos los países. Fuerzas que unen la lucha contra la guerra  a la defensa de los derechos sociales, los servicios públicos y los derechos nacionales y democráticos. 

En nuestro país, el mitin de Londres está respaldado por PODEMOS, por diputados republicanos, militantes de todos los partidos de izquierda, centenares de sindicalistas y de asociaciones populares, plataformas de pensionistas. Es una fuerza que se constituye retomando el «No a la Guerra» de 2003, que abrió el camino a la derrota electoral de Aznar el 14 de marzo se 2004. 

La historia no se repite hoy. Hoy son aún mayores los motivos para alimentar esta resistencia, desarrollándose en una verdadera coordinación internacional que tendrá en Londres su próxima etapa, que se prepara mediante el combate cotidiano en todos sus aspectos. 

A.T.5 /03/26 

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