Londres, 20 de junio Conferencia y mitin internacional.
- Descarga: Para descargar en PDF
El 30 de mayo, las organizaciones sindicales de los estibadores y estibadoras de 35 países europeos reunidos en Estambul realizaban la siguiente declaración:
30 de octubre los trabajadores portuarios contra la guerra, por la paz.
Nosotros, los sindicatos de estibadores de más de 35 puertos de Europa y el Mediterráneo, reunidos en Estambul en el III
Encuentro Internacional de Sindicatos de Estibadores, hacemos un llamamiento combativo común a nuestros compañeros
de trabajo en todos los puertos y en todos los países.
Nuestra reunión se celebra en un momento en que los acontecimientos confirman de forma contundente lo que ya hemos declarado: los puertos, las rutas marítimas, los ferrocarriles, los almacenes, la logística, toda la cadena de transporte, se están transformando cada vez más abiertamente en infraestructuras de guerra.
Los gobiernos, Estados Unidos, la OTAN, la UE y los monopolios quieren convertir a los trabajadores en cómplices del transporte de armas y material militar destinado a la matanza de pueblos.
¡No les haremos ese favor!
No partimos de cero. Ya contamos con experiencia, decisiones comunes, valiosos legados y lazos forjados en la lucha. La huelga y la jornada internacional de acción que organizamos el 6 de febrero en 7 países y 20 puertos fue un hito histórico.
Los estibadores enviaron un mensaje contundente: no trabajan para las guerras de los imperialistas.
Demostraron que la coordinación no es solo un eslogan. Puede convertirse en acción. Puede llegar desde El Pireo hasta Génova, Marsella, Tánger, Mersin, Bilbao, Pasaia, Trieste, a todos los puertos donde los trabajadores alzan la voz. Sin embargo, hoy en día, los acontecimientos exigen que continuemos con aún mayor decisión lo que hemos comenzado.
La guerra imperialista en Oriente Medio se extiende. El genocidio del pueblo palestino a manos del Estado asesino de Israel continúa con el apoyo de Estados Unidos, la OTAN y la UE. El ataque estadounidense-israelí contra Irán, el recrudeci-
miento de la guerra en el estrecho de Ormuz, los ataques a buques, los bloqueos y la militarización de las rutas marítimas
demuestran que los pueblos y los trabajadores se hunden cada vez más en el abismo de la guerra.
Nuestros propios puertos están en la primera línea de este conflicto.
Quieren que carguemos armas, que sirvamos a sus ejércitos. Quieren que las infraestructuras construidas con el sudor
de los trabajadores se conviertan en bases para intervenciones, bloqueos, genocidios y ataques contra los pueblos.
Los gobiernos hablan de “seguridad”, “estabilidad” y “libertad de navegación”. Pero la realidad es otra. Detrás de estas
palabras se esconden las rivalidades por el control de las rutas energéticas, las rutas comerciales, los puertos, las materias
primas y los mercados.
Detrás de todo esto subyace el conflicto entre poderosos estados capitalistas por el dominio del sistema imperialista.
Esto no tiene nada que ver con los intereses ni la seguridad de los pueblos.
Ante esta realidad, los trabajadores no pueden depositar su confianza en aquellas fuerzas sindicales que aceptan los objetivos de la «economía de guerra», que presentan la participación en las guerras como «desarrollo», «empleo» o «interés nacional», que instan a los trabajadores a hacer sacrificios por las ganancias y las guerras, a alinearse con las necesidades de los gobiernos, los armadores, los monopolios y las alianzas imperialistas.
Mientras se invierten miles de millones en armamento, los trabajadores portuarios sufren una intensificación de
sus labores, jornadas extenuantes, relaciones laborales precarias, subcontratación, bajos salarios y falta de medidas
de salud y seguridad.
Además, padecen las consecuencias de la guerra, que genera inflación y un aumento de los precios de los alimentos, el
combustible y los productos de primera necesidad.
En tiempos de paz sacrifican nuestras vidas por sus ganancias, y ahora quieren sacrificarlas en la guerra. El coste de sus guerras siempre recae sobre los mismos hombros: los pueblos, los trabajadores, los marineros, los estibadores, los refugiados.
Exigimos:
.- El cese inmediato del genocidio del pueblo palestino y la apertura de un corredor seguro para la ayuda humanitaria. El fin de la colonización, la ocupación y el apartheid impuestos al pueblo palestino y el reconocimiento de un Estado palestino independiente, reconocido por la comunidad internacional, dentro de las fronteras de 1967, con Jerusalén Este como su capital.
.- Fin a la guerra en Oriente Medio. No al apoyo, la facilitación ni la participación en la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, Líbano ni ninguna otra intervención imperialista. Retirada de flotas y bases militares de la región. Expresamos nuestra plena solidaridad con los pueblos de Cuba, Venezuela y Sudán, amenazados por el imperialismo estadounidense, y exigimos la defensa de la soberanía, los recursos y la integridad territorial de sus pueblos, así como la paz con justicia y el derecho a la resistencia y la autodeterminación.
.- Los puertos no deben utilizarse para el transporte de armas, municiones, equipo militar ni tropas. Hacemos un llamado a los sindicatos para que refuercen la vigilancia, informen a los trabajadores, denuncien los cargamentos de guerra y organicen la resistencia colectiva masiva con todos los medios legítimos a nuestro alcance y nuestra lucha.
.- Fin a la militarización de los puertos y la infraestructura crítica. Los puertos pertenecen a los pueblos y a los trabajadores. No son bases para la OTAN, Estados Unidos ni la UE, ni instrumentos de armadores ni grupos monopolísticos.
.- No a la economía de guerra y al armamento. El dinero debe destinarse a salarios, convenios colectivos, sanidad, educación, necesidades sociales y la protección de la vida y la seguridad en el trabajo.
.- Medidas de salud y seguridad en los lugares de trabajo. Ni un solo trabajador muerto por lucro. Fin a la intensificación, la subcontratación, las condiciones peligrosas y la arbitrariedad empresarial.
.- Convenios colectivos con aumentos salariales reales, empleos estables con derechos, una política de jubilación con mejores pensiones y una reducción de la jornada laboral. Los avances tecnológicos, la mecanización, la automatización, el uso de la inteligencia artificial y el desarrollo de los puertos deben responder a las necesidades de los trabajadores, y no conducir a la intensificación del trabajo ni a la desaparición de sus puestos de trabajo.
A fin de fortalecer la coordinación internacional de los sindicatos de estibadores, es un compromiso común el intercambio de información entre sindicatos para la acción conjunta, las movilizaciones simultáneas y las iniciativas de huelga para sostener la guerra y el bloqueo de armas, así como la solidaridad con todo sindicato que sea atacado por gobiernos, empresarios y mecanismos de represión.
En esta reunión, los sindicatos participantes acordaron, mediante la firma de esta declaración, convocar a una segunda jornada de lucha internacional de los estibadores para el próximo mes de octubre de 2026.
Desde Estambul enviamos este mensaje:
Los estibadores no harán sacrificios por sus ganancias ni por sus guerras.
.- No cargamos muerte en los barcos.
.- No transportamos balas, bombas ni misiles para que maten a niños.
.- No aceptamos que nuestros puertos se conviertan en bases de guerra.
Los trabajadores no pagarán por la economía de guerra, la inflación, el armamento ni los beneficios de los monopolios.
Nuestra fuerza reside en la organización. Reside en nuestros sindicatos, en las asambleas generales, en las decisiones colectivas, en la solidaridad entre trabajadores de diferentes países.
Nosotros, los trabajadores de los puertos, sabemos muy bien que sin nosotros nada se mueve. Sin nuestras manos, los contenedores permanecen inmóviles, los barcos no se cargan, las máquinas de guerra están bloqueadas. Hacemos un llamamiento a todos los indicatos de estibadores para que debatan esta declaración, refuercen sus acciones conjuntas y organicen colaboraciones para fortalecer los lazos de solidaridad entre los puertos. La histórica movilización del 6 de febrero marcó el camino;
¡La próxima supondrá un paso adelante!
¡Los estibadores no trabajan para la guerra!
¡Puertos para los pueblos y la paz, no bases
de los imperialistas!
El pasado 20 de junio, la Conferencia Internacional contra la Guerra, celebrada en el Central Hall Westminster de Londres, que reunió a miles de delegados, sindicalistas y activistas de más de 20 países, en su declaración y como una de las actividades centrales a realizar, emanaba la resolución que fijó, entre otras movilizaciones, la jornada de acción en los puertos de este 30 de octubre.
Así pues, la Coordinadora Estatal de Trabajadores del Mar (CETM) ha registrado oficialmente un preaviso de huelga para el próximo 30 de octubre de 2026. Preaviso que afecta tanto al colectivo de estibadores (CEEP) como al de los trabajadores de los puertos y servicios auxiliares (CETP).
En Barcelona, en concreto, está organizada por la OEPB (Organización de Estibadores Portuarios de Barcelona), núcleo central, histórico y mayoritario del sindicato en los muelles barceloneses que, bajo un modelo netamente asambleario, es la organización
que ostenta la representación prácticamente total y exclusiva de los estibadores y estibadoras encargados de la carga y descarga de los buques comerciales, así como a la USTP (Unión Sindical de Trabajadores Portuarios), que representa al personal de oficinas, amarradores, remolcadores, mantenimiento de maquinaria pesada, conductores y personal logístico de las distintas empresas operadoras de las terminales de Barcelona.
En Tarragona, el paro está organizado por la OEPT, Organización de Estibadores Portuarios de Tarragona, del mismo carácter
asambleario que la de Barcelona, y por la rama de trabajadores de los puertos.
Y además, por tratarse de un paro que afecta a todo el estado (y a nivel internacional), también realizarán el paro los puertos de
Algeciras (el puerto español más perjudicado históricamente por el desvío de buques a raíz de las tasas europeas), Málaga, Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife, Valencia, Bilbao, Asturias, Castellón…
Se trata, pues, de un paro a nivel nacional en todos los puertos de interés general del Estado, cuya duración y horario será de dos horas de duración entre las 13:00 y las 15:00.






Deja una respuesta