Llamamiento a una campaña de apoyo a los desertores en Europa

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Categoría: Actualidad Internacional

Las autoridades de la Unión Europea están debatiendo actualmente medidas severas destinadas a restringir la entrada de ciudadanos rusos que hayan participado en los combates, incluidos aquellos que se han negado a continuar la guerra. Estas medidas ya se están haciendo realidad: varios Estados europeos deniegan sistemáticamente el asilo a los desertores rusos, acusándolos de «complicidad» y privándolos de toda posibilidad de refugio seguro.

Y ello a pesar de que numerosos ciudadanos rusos han sido obligados a servir en el Ejército, una presión que no deja de intensificarse.

Al mismo tiempo, la deserción y el abandono no autorizado del puesto en el Ejército ruso aumentan como respuesta a una guerra interminable y a los crímenes del régimen.
Según las estimaciones de periodistas independientes y de la comunidad OSINT, desde el inicio de la invasión a gran escala se han registrado entre 100.000 y 120.000 casos de negativa a participar en actos de violencia y masacres. Solo entre el 15% y el 20% de estos casos han dado lugar a acciones judiciales.

La mayoría de los desertores permanecen en Rusia sumidos en un miedo constante: en caso de ser detenidos, se enfrentan a la tortura, el encarcelamiento, el envío a «batallones de asalto» o la muerte en el frente. Solo una ínfima minoría consigue llegar a un país seguro.

La deserción es un poderoso instrumento contra la guerra: debilita la maquinaria militar del régimen y salva vidas.
Apoyar a quienes eligen la vida y la paz puede acelerar el fin del conflicto y convertirse en una señal contundente a favor de cambios internos en Rusia.

Conceder el derecho de asilo es competencia de la soberanía de los Estados nacionales. Sin embargo, Europa les cierra casi todas las puertas. Incluso en Francia, donde la CNDA ha reconocido que la deserción puede constituir un motivo de asilo, solo unas pocas personas han obtenido protección.

En Alemania, a principios de 2026, las autoridades comenzaron a multiplicar las denegaciones de asilo a los desertores rusos.
Al mismo tiempo, varios países de la UE barajan una prohibición total de entrada para todos los ciudadanos rusos que hayan participado en la «SVO »(1) privando así a estas personas del derecho a la vida y a la protección humanitaria.
Del mismo modo, por razones humanitarias, reconocemos el derecho de los desertores ucranianos a recibir protección en la UE. El derecho a la vida y a la libertad prevalece sobre los derechos del Estado.

Exigimos medidas inmediatas:

  • Reconocer la negativa a participar en la guerra (deserción y abandono no autorizado del puesto) como motivo legítimo para obtener el derecho de asilo en cada uno de los países y la protección de la Unión Europea. Se trata de un acto de conciencia y de una negativa a participar en crímenes.
  • Expedir documentos de viaje humanitarios (salvoconductos) a las personas que carezcan de pasaporte internacional, para que puedan desplazarse de forma segura en la UE y presentar una solicitud de protección.
  • Informar ampliamente a la población rusa sobre las posibilidades de protección, para que la deserción se convierta en una opción realmente accesible, y no en un acto de desesperación.


Cada denegación de protección pone una vida en peligro. Cada puerta abierta es una oportunidad para la paz y para los cambios internos. Europa debe abrir sus puertas a quienes eligen la vida y la humanidad, y no reforzar la guerra y la represión.
Más de 80 militantes, sindicalistas, diputados, etc., han firmado el llamamiento a una campaña de apoyo a los desertores en Europa.

Primeros firmantes:

Xavier Arrizabalo, profesor de Economía de la Universidad de Madrid (España); Jordi Serrano Blanquer, historiador y rector emérito de la UPC (Universitat Progressista d’Estiu de Catalunya); Rafael Xambó, profesor de Sociología de la Universidad de Valencia; Reiner Braun, Oficina Internacional de la Paz (Alemania); Annie Ernaux, escritora y Premio Nobel de Literatura 2022 (Francia); Regine Hergersberg, sindicalista de Ver.di (Alemania); Anders Karlsson, abogado especialista en derecho laboral (Suecia); Sébastien Lardeux, responsable sindical (Francia); Jean-Pierre Mignard, abogado del Colegio de Abogados de París y ensayista (Francia); Patrick Pelloux, presidente de la Asociación de Médicos de Urgencias (Francia); Manuel Ruiz Robles, excapitán de navío (España); Jamal Salh, médico e historiador, condecorado con la Cruz de San Jorge (España); Martin Shaw, profesor emérito de la Universidad de Sussex (Reino Unido); Klaus Zwickel, antiguo presidente del sindicato IG Metall (Alemania).

(1) Siglas de «operación militar especial», que designa la guerra liderada por Putin, nota del editor.

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